dijous, 30 de març del 2017

1. Física nosequé

Me fascina ver mi ciudad desde aquí arriba. Sobre todo a esta hora, cuando la envuelve el ocaso a ella y a sus putas gentes y yo viéndolo desde aquí. Anticipándome a sus patéticas rutinas y apostando con el ocaso.
-¿Estás segura que es seguro? ¿Hace falta que subamos arriba del todo? No me parece muy buena idea.
-No te preocupes, he venido otras veces. Será divertido, ya verás. Y justo a esta hora, ¡vas a flipar como se ve nuestra ciudad!
-No me da muy buen rollo, la verdad. Todo tan abandonado, estos edificios a medio construir. Luego para irnos será súper de noche.
-Venga va, un piso más y verás cómo vale la pena. Estaremos solas y quiero decirte algunas cosas.
-¡Espérame!
-Dame la mano y cuidado, en este último trozo no hay peldaños, cogeremos carrerilla para subir juntas.
-Me da muy mal rollo, de verdad, vámonos. Si quieres vamos a mi casa. A esta hora no hay nadie seguro.
-Cógeme fuerte, yo te estiro.
-No, no, no…
-Ves, ya estamos. Luego bajar será súper fácil.
-Nos hacemos una foto y nos vamos, porfa.
-Que sí, abre los ojos y mira. Hemos llegado en el momento justo gracias a ti.
-No doy un paso más, estoy cagada de miedo.
-¡Pero mira! Nos ponemos de rodillas y nos acercamos un poco al borde, solo un poco.
-Que no, joder, vámonos.
-Vale, pues nos sentamos aquí y miramos.
-Yo no me siento, vámonos, por favor.
-Vale, nos vamos. Pero déjame decirte una cosa aquí. Mírame porfa. Nos callamos e intenta escuchar.
-¡Escuchar el que, joder! ¡Solo puedo escuchar a mi corazón exigiéndome un respiro!
-Al aire, el aire cuando pasa entre los pisos, parecen llantos, ¿no lo oyes?
-No, no y millones de veces no. Me voy.
-¡Espera! Cuando no estoy contigo tengo una sensación como de sed súper bestia. No puedo pensar en nada que no seas tú. Nunca y nos imagino a las dos juntas aquí arriba, bailando, como si fuéramos las dos últimas personas vivas.
-¿Qué? ¿En serio? ¡Ahora mismo lo estoy pasando fatal! Yo también pienso que el sol y la luna tienen tu puta cara. Pero lo más seguro es que después de esto la asocie con barrancos oscuros, niebla espesa, muertes chungas o yo que se más, cógeme la mano y vámonos ya, joder.
-¿Qué hacéis aquí? ¿No habéis visto las vallas y las señales? Joder en que pensabais. Es muy peligroso. No os mováis. Por favor.
-Las vallas están rotas, nosotras solo hemos pasado…  y no hemos visto ninguna señal señor agente, ¿por qué nos apunta con la pistola?
-Es por vuestra seguridad.
-¿Cómo os llamáis? ¿Cuántos años tenéis? No os mováis. ¿Lleváis documentación?
-Yo soy Rebeca y tengo 17 años y ella es…
-¡Que conteste ella!
-Yo soy Laura y tengo 16 años. Ha sido un error subir aquí señor agente. No llevo documentación, pero puedo llamar a casa.
-¡No os mováis! A ver, Rebeca ¿tu llevas documentación?
-Sí, sí.
-De acuerdo, sácala y lánzamela a los pies. Poco a poco, por favor.
-¿Puedo llamar a casa?
-Tranquila Laura, comprobaremos la documentación y podrás llamar a casa. Yo mismo os acompañaré abajo, dónde ya está mi compañero, es por vuestra seguridad.  Muy bien Rebeca, lánzala. Dejad los móviles en el suelo, a vuestros pies. De acuerdo, ahora giraos las dos y poned las manos en la cabeza. Qué bonita vista de la ciudad, eh. Buenas chicas.
El agente coge carrerilla y le da una patada en mitad de la espalda a Laura, que se precipita al vacío.
Coge a Rebeca por el cuello y la lanza también al vacío.

Me fascina ver mi ciudad desde aquí arriba. Sobre todo a esta hora, cuando la envuelve el ocaso a ella y a sus putas gentes y yo viéndolo desde aquí. Anticipándome a sus patéticas rutinas y apostando con el ocaso.

Cap comentari:

Publica un comentari a l'entrada

Nota: Només un membre d'aquest blog pot publicar entrades.